El Progreso, Yoro.– Por segundo día consecutivo, trabajadores de Plus Sistemas Honduras, empresa ubicada en ZIP Porvenir, mantienen acciones de protesta y reclaman respuestas luego de recibir una notificación que establece la suspensión temporal de sus contratos de trabajo durante 120 días.

La medida comenzó el 28 de septiembre de 2026 y se extendería hasta el 25 de enero de 2027, según establece el documento entregado a los empleados.

La empresa argumenta en la notificación que atraviesa circunstancias económicas y financieras que han deteriorado su capacidad operativa y que actualmente no genera los ingresos suficientes para cubrir razonablemente los costos y gastos necesarios para mantener sus operaciones.

También señala que sus actividades se encuentran orientadas únicamente a atender al cliente Next Level Apparel y que, pese a gestiones para obtener recursos, no habría logrado conseguir fondos suficientes para continuar normalmente sus trabajos.

La preocupación de los empleados radica principalmente en que la suspensión implica, según la propia notificación, la interrupción temporal de obligaciones fundamentales de la relación laboral, particularmente la prestación del servicio y el pago del salario.

Los trabajadores cuestionan cómo podrán sostener a sus familias durante aproximadamente cuatro meses sin recibir sus ingresos habituales y expresan dudas sobre lo que ocurrirá con otros derechos laborales, entre ellos el aguinaldo y la antigüedad.

Algunos afectados plantean que, si la empresa no puede garantizarles trabajo durante ese período, preferirían que se defina su situación laboral y se les reconozcan los derechos que legalmente correspondan, en lugar de permanecer durante meses en incertidumbre.

Secretaría de Trabajo realiza inspección

El conflicto ya se encuentra en conocimiento de la Secretaría de Trabajo y Seguridad Social. Luego de que los empleados acudieran a la oficina regional de El Progreso para exponer su situación, representantes de esa institución realizan diligencias relacionadas con el caso.

Los trabajadores, sin embargo, aseguran que necesitan una respuesta concreta sobre qué ocurrirá con sus ingresos y demás derechos durante los 120 días de suspensión.

Además, los afectados analizan integrar una comisión para trasladarse a Tegucigalpa y presentar directamente su situación ante las autoridades centrales de la Secretaría de Trabajo, en busca de una solución.

El documento empresarial señala que la suspensión no representa la terminación del contrato de trabajo, sino una interrupción temporal, y que la relación laboral y los derechos derivados de ella se mantienen vigentes conforme a la legislación.

La empresa también establece que, si las condiciones económicas permiten reanudar operaciones antes del 25 de enero, comunicará la decisión a la Secretaría de Trabajo para realizar la notificación correspondiente.

Mientras tanto, los trabajadores continúan exigiendo respuestas ante una suspensión que los dejaría durante cuatro meses sin el salario que constituye el sustento de cientos de familias.